jueves, 1 de marzo de 2012

Los títulos son lo de menos

Gerney Ríos humanista
escritor y académico.

Cortesía de Gerney Ríos
Por Julián Sierra

Por medio de la Fundación Centro Andino de Estudios, Gerney Ríos, un hombre de más de 150 títulos académicos, se ha encargado de formar a 120.000 estudiantes de forma gratuita.

Gerney Ríos ha acumulado a lo largo de su vida 155 títulos académicos entre estudios universitarios, especializaciones, posgrados y diplomados. Además se desempeñó como docente y decano en distintas universidades y ocupó 32 cargos en diferentes medios de comunicación sirviendo como director, presentador, columnista y editor. También ha escrito 21 libros sobre economía, justicia, guerra y medio ambiente entre otros. Nació en Armero, tiene 55 años de edad y mide no más de un metro setenta de estatura. Es calvo, tiene gafas, y los siete días de la semana utiliza corbata de seda y vestidos de Arturo Calle. Sus manos lucen impecables, su olor dulce es característico de una loción Lacoste, y sus zapatos de cuero negro y puntiagudos están siempre bien embetunados.

Ni la pérdida de su madre, ni la de más de setenta familiares, después de la erupción del volcán Nevado del Ruíz en noviembre de 1985, hicieron que Gerney cesara sus ánimos de seguir trabajando. Antonio Valencia periodista y amigo suyo por más de 35 años, afirma que al día siguiente de la catástrofe, Ríos estaba dispuesto a seguir trabajando como profesor. Igualmente, dice que él es una persona de 25 horas de trabajo al día y que no entiende cómo cumple con todos sus compromisos y realiza la gran cantidad de cosas que hace.

Ríos es un hombre que esta en constante formación académica y asegura que lo hace para estar acorde a las dinámicas de un mundo competitivo como el de hoy. Señala que la falta de calidad, de masificación y de pertenencia y pertinencia de los docentes con sus estudiantes, son los grandes problemas que siempre ha afrontado la educación colombiana. Por otra parte, indica que esas dificultades lo llevaron hace 20 años a tomar la decisión de crear la Fundación Centro Andino de Estudios, por la cual han pasado más de 120.000 alumnos entre los que se destacan los compositores Oscar Javier Ferreira y Antonio de Villar.

“Esta fundación existe gracias a la autogestión, no recibe plata ni del Gobierno ni de entidades privadas” dice Gerney Ríos. Mira al techo por unos segundos, se quita sus gafas y afirma con decepción que no ha sido fácil mantener el centro. En varias ocasiones les han cortado los servicios pero esto no ha sido impedimento para seguir enseñando, ya que desde hace un mes funcionan dos sucursales de este en las regiones de Tolima y Guainía.

Además de ser el director de la fundación, Ríos es decano de Ciencias Económicas, Logística y Administrativas, de las universidades Nueva Granada y de la Escuela Logística, CIDCA. “De diez de la noche a tres de la mañana estoy fundido. A esa hora escribo mi libro número 22 sobre infraestructura del servicio público, y a las cinco y media estoy listo para ir a alguna de las universidades dependiendo de mi agenda”. Dice también que al medio día trata de aprovechar el tiempo al máximo para poder terminar los escritos que comienza en la madrugada. Por último se va para la otra universidad hasta las nueve de la noche.

“Lo conozco hace 20 años y nunca he compartido una reunión social o una fiesta con él, siempre está muy ocupado y además no le gusta el trago ni el cigarrillo”, dice Fabio Hoyos, profesor de finanzas de la CIDCA.

Yoderlandy Malechor es un indígena uitoto que coordina los diplomados en la institución. Malechor dejó su comunidad hace nueve años y llegó a la capital a estudiar. Afirma que se dirigió con tres compañeros de su comunidad a la Universidad Militar en donde fueron maltratados por algunos uniformados quienes se les burlaron y les dijeron que se fueran porque ahí no los iban a recibir por sucios y les negaron el cupo. Gerney Ríos se percató de lo ocurrido y haciendo uso de su conocimiento en derechos humanos avisó a los soldados de los problemas judiciales que podían tener por su mala conducta, esta advertencia hizo que inmediatamente los tres indígenas fueran matriculados en la Universidad Militar. Posteriormente, Ríos le propuso a Malechor trabajar en su fundación donde labora desde entonces.

Mientras lee algunos correos en su computador sonríe y se enorgullece de mantener en pie su fundación basada en la autogestión y en un país donde la educación es elitista. “Con ella he ganado diversos premios como la Distinción al Mérito Humano de la Organización de Naciones Unidas, ONU, y la Organización Internacional para el Desarrollo de los Valores, O.I.V.”. Observa su reloj y dice que sus títulos son lo de menos y que lo más gratificante de su trabajo es formar personas de todas las edades; de nuevo mira su reloj con impaciencia y pide permiso para retirarse porque a las seis de la tarde debe dictar un seminario en la Universidad Nueva Granada sobre derechos humanos.

2 comentarios:

  1. El nombre del lider indigena es YODIRLANDI PALECHOR SALAZAR, presidente de la Confederación de Pueblos Indigenas para la Comunidad Andina de Naciones, quien asiste a los diplomados en Melgar, Espinal, Guamo y Natagaima. Palechor es un rector indigena, muy estudioso e inteligente, Comunicador Social, con posgrados en Derechos Humanos.

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  2. El nombre del lider indigena es YODIRLANDI PALECHOR SALAZAR, presidente de la Confederación de Pueblos Indigenas para la Comunidad Andina de Naciones, quien asiste a los diplomados en Melgar, Espinal, Guamo y Natagaima. Palechor es un rector indigena, muy estudioso e inteligente, Comunicador Social, con posgrados en Derechos Humanos.

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